Es comúnmente conocido el término “Primeros Auxilios” y nadie suele tener dudas de en qué consisten. Sin embargo, cuando hablamos de “Primeros Auxilios Psicológicos” (PAP) las dudas aumentan. ¿Qué son los PAP?

Hace algo más de un mes, un autobús perdió los frenos en Estella y chocó contra un coche familiar, accidente por el cual fallecieron un niño y una niña.

Hace casi 3 semanas, dos trabajadores quedaron atrapados en el vertedero de Zaldibar tras un derrumbe y ante la atenta mirada de algunos de sus compañeros.

Éstas y otras muchas situaciones nos impactan y hacen que las personas que las viven o las presencian se encuentren en un estado de shock. Es ante este tipo de vivencias ante las cuales se necesitan los PAP, puesto que se deben aplicar con las personas que en esos momentos son más vulnerables, que están tratando de entender lo que les ha pasado y además hacerlo durante las primeras 72 horas.

¿Qué objetivos persiguen los Primeros Auxilios Psicológicos?

Lo que se pretende conseguir es:

  • Proteger a estas personas de sufrir más daño (físico o psicológico), reduciendo el nivel de estrés.
  • Tratar de calmarles conteniendo y ofreciendo un ambiente calmado y seguro.
  • Conectar a las personas con su red de apoyo: familiares, vecinos, líderes comunitarios, etc.
  • Potenciar las estrategias de afrontamiento de las personas afectadas, estimulándoles a pensar cómo han hecho frente a otro tipo de situaciones similares.
  • Fomentar la autonomía de las personas afectadas de manera que poco a poco puedan volver a tomar decisiones y recobrar el control sobre su vida.

¿Qué estrategias se utilizan en los Primeros Auxilios Psicológicos?

Algunas de las estrategias más utilizadas son:

  • En primer lugar, presentarnos.
  • Llevar a las personas a un lugar tranquilo y retirado (apartarle de la zona del desastre, aunque no necesariamente muy lejos, sí lo suficiente como para que no corra riesgo su vida).
  • Ofrecerles agua y comida, así como garantizar su seguridad.
  • Identificar si tienen alguna necesidad especial: medicamento, traductor…
  • Facilitarles los medios materiales que necesiten: lápiz, papel, un teléfono o ropa de abrigo.
  • Es fundamental darles información veraz de todo lo que pasa, evitando las mentiras o la información que realmente no se conoce. Por ejemplo decir: “No te preocupes, todo irá bien” es contraproducente si se desconoce el resultado del accidente/desastre. En la misma línea, se recomienda no dar más información de la que la persona solicita y siempre adaptarla a la edad o características de cada persona.
  • Escuchar sin juicios lo que nos digan o sus preocupaciones.
  • Si hay presencia de niños y niñas, es prioritario no dejarles solos.
  • Así mismo, es importante tener en cuenta necesidades espirituales para que puedan practicar su religión si así lo necesitan.
  • Promover el empoderamiento: detectar sus necesidades, tomar sus decisiones, enfocarse en soluciones, etc.

Evidentemente, estos Primeros Auxilios Psicológicos no van a sustituir a ninguna terapia psicológica como tal, pero sí servirán de soporte en las primeras horas y pueden también permitir que las secuelas a medio – largo plazo no existan o se den en menor medida.